Este oscilador se calcula con el volumen negociado de un valor o índice y trata de indicarnos si lo que está presionando en el mercado es la oferta o la demanda.
El cálculo de este indicador se realiza de la siguiente manera: en el caso de que el precio de hoy fuera superior al del día anterior, sumaremos el volumen total al valor del OBV de ayer, mientras que si el precio de hoy es inferior al de ayer, restaremos el volumen total al valor del OBV de ayer.
Los cambios en el OBV normalmente ocurren antes que los cambios en los precios. De esta forma si el movimiento del precio se adelanta al del OBV, hablaremos de un movimiento "no confirmado", por lo que deberemos considerar que ese movimiento no es fiable.
En este indicador también podemos identificar tendencias ascendentes y descendentes, por lo que las rupturas de las tendencias trazadas en el OBV se consideran como señales de compra o de venta, ya que estas rupturas suelen adelantarse al movimiento del precio.
