¡Qué espectáculo más lamentable! Esto me recuerda a los
partidos contra
Italia. La táctica de los italianos es la siguiente: buscamos una víctima que se caliente con facilidad (tipo Guti), le tocamos un poco los huevos y ya tenemos el cóctel perfecto. Resultado, el agredido se convierte en agresor.
Hay que tener una mente un poco enfermiza para divertirse provocando al personal, pero bueno, yo también conozco a un primo de mi mujer que se pasaba los domingos llamando a los teléfonos gratuitos de las empresas de telefonía para marearlos y hacerles explicar las cosas 500 veces.
Igual el enfermo soy yo que no me divierto con esas cosas, así que tendré que ponerme en contacto con un psicologo que me aclare mis trastornos.
Un fuerte abrazo a todos los perjudicados por todas estas movidas y, como ha dicho algún forero, no entreis al trapo (aunque en el fondo el objetivo no seais vosotros).