Los pequeños no lograrán salir de sus cenizas.
EL FENÓMENO AFECTA AL 47% DEL ÍNDICE GENERAL
Redacción (La carta de la bolsa)
Las empresas pequeñas siguen tocadas y hundidas, no logran salir de sus cenizas como Ave Fénix. Los especuladores avezados deben esperar mejores tiempos, otro gran ciclo que las impulse y las vuelva a poner de moda. Por ahora, no se atisban posibilidades de dar un gran pelotazo. Los chicharros comenzaron a sufrir fuertes penalizaciones en el segundo semestre de 2007 y así han seguido. Los expertos coinciden en que hubo un crash mundial para las small y medium cap. Las subprime obligaron a hacer caja en compañías que habían generado importantes beneficios en años anteriores, principalmente fuera del
Ibex, y a deshacer posiciones en valores estrechos. El
Ibex Small Cap, y el Medium Cap perdieron entre julio y diciembre del año pasado el 15,63% y el 20,66%. El
Ibex 35 ganó el 1,95%, y cerró 2007 en positivo a diferencia de los dos otros índices. En lo que va de año, se ha observado una tendencia a la alineación de porcentajes de variación entre todos los índices nacionales (entre el 25% y el 30%), hecho que no se producía desde hace más de 10 años, aunque hay pequeñas y medianas compañías que acumulan caídas promedio superiores al 50%. En cualquier caso, no hay que despreciar este fenómeno de valores medianos y pequeños, porque el 47% de las empresas del Índice General de la Bolsa de Madrid tiene una capitalización inferior a los 1.000 millones de euros, y éstas han caído alrededor de un 50% desde los máximos de los últimos doce meses.
Atrás quedan los días de vino y de rosas. Atrás quedan los mejores registros de 2006, cuando el
Ibex 35 superó los anteriores máximos alcanzados en la época de la burbuja tecnológica en 2000, y el valor-capitalización del conjunto de las compañías, así como la contratación, superó por primera vez el billón de euros, por encima del PIB estimado para 2006 (966.000 millones). Pero el balance más espectacular se dio en el
Ibex Smal Cap, que reúne a las compañías más pequeñas. Subieron ese año un 60% frente al 31,5% del
Ibex 35. El espectacular avance que tuvo este índice repercutió directamente en el valor de las compañías, cuya capitalización alcanzó los 16.078,94 millones de euros; cifra que supuso un 72% más que la del año anterior (9.332,69 millones).
Por su parte, el valor de los blue chips se incrementó un 27% (110.000 millones), y el de las entidades de ponderan en el
Ibex Medium Cap (de capitalización media), que subió un 44,36% en 2006, el 17,22% (5.647 millones). Los tres índices cotizaron máximos.
“Un importante número de analistas espera que los chicharros resurjan, pero no se advierte una recuperación de los small y medium cap, es decir, no hay un cambio de tendencia. En el mercado aún hay miedo al riesgo y a la falta de liquidez. Las compañías de menor tamaño son muy poco líquidas Ahora con pocas órdenes de venta se hunden. Estamos asistiendo a un cambio de ciclo a peor para este tipo de compañías en particular. La mejoría
global tardará en llegar”, dice el analista jefe de un banco de inversión.
“El crash de Astroc pasó como un huracán por la Bolsa española y arrasó a los valores de capitalización media y pequeña, que en su gran mayoría, se contagiaron del fenómeno. Meses atrás, los gestores más famosos de los fondos value, aquellos que invierten en empresas que cotizan por debajo de su valor teórico, venían diciendo que ya no encontraban títulos medianos y pequeños a precios atractivos. Es más, varias gestoras especializadas en esta singular estrategia de valores medianos y pequeños cerraron hace tiempo sus fondos al no aceptar dinero de nuevos inversores”, añade.
“Después del fiasco de Astroc llegó la Crisis de
Crédito y ya nada se pudo hacer. Cayeron a plomo todas las inmobiliarias y compañías endeudadas, es decir, gran parte de la Bolsa española. Incluso algunas como Martinsa-Fadesa han tenido que recurrir al concurso de acreedores, es decir, han suspendido pagos. ¿Lograrán levantar la cabeza? ¿Contarán en lo que resta de año con el apoyo de los especuladores e inversores? La impresión es que este segmento seguirá muy deprimido”, finaliza.
Valor % de caída en el año (y año anterior)
Afirma -81,20 (-87,43)
Aisa -69,07 (-77,42)
Avanzit -62,17 (-41,86)
Clínica Baviera -57,20 (29,40)
Codere -27,80 (s/r)
Dermoestética -41,34 (-15,46)
I. Besos -67,60 (-1,67)
I.
Colonial -78,43 (-63,64)
La
Seda -45,
35 (-26,50)
Realia -53,23
Reno Medici -50,88 (11,76)
Solaria -79,14 (126,11)
Urbas -64,52 (-78,62)
Vértice 360º -39,
35 (3,38)
Mejor en Wall Street
Mientras, en Estados Unidos las cosas pintan mejor para este tipo de compañías. En los siete primeros meses del año, el índice de pequeñas y medianas empresas de Wall Street cayó un 6,1%, mientras que el S&P 500 perdió un 12,7%. La relativa buena racha de las compañías de menor tamaño se debe sobre todo al buen comportamiento de valores medianos dentro del sector energético, que se han beneficiado de la escalada de los precios del petróleo en la primera mitad del año. El fondo US Opportunities Fund, de BlackRock y con más de 20 años de historia, por ejemplo, ha logrado buenos resultados en el año gracias a su apuesta por empresas del sector energético como Consol Energy, Petrohawk Energy, Chesapeake Energy o Newfield Exploration.
La gran duda para los próximos meses es si las pequeñas compañías de EEUU serán capaces de mantener sus beneficios en un escenario todavía repleto de dificultades. “Nos sigue preocupando que las previsiones de crecimiento de los beneficios para las pequeñas y medianas compañías en EEUU se mantienen demasiado elevadas para este año. Aunque los analistas han revisado ya a la baja sus previsiones iniciales, consideramos que todavía habrá nuevos recortes”, aseguran los gestores de la británica Schroders.
Saludos.