Funespaña es el líder español en el sector de las funerarias, con una cuota de
mercado de algo más del 10%; su actividad se centra en la prestación de todo tipo
de servicios relacionados con la muerte, desde la gestión de cementerios y tanatorios
hasta la venta de seguros por decesos, pasando por la venta de ataúdes, traslados
nacionales e internacionales, etc.
Desde que se liberalizara el mercado funerario en 1996, Funespaña ha venido captando
negocio en distintas ciudades españolas bien individualmente bien a través de
empresas mixtas (en concesiones compartidas con los Ayuntamientos). Sin embargo
el peso fundamental de su actividad se centra todavía en Madrid, que acapara el
80% de los ingresos totales.
Además la compañía ha extendido su actividad a Chile y a Hungría, y aunque desde
el año pasado se anunció la posible compra de los negocios europeos de la funeraria
americana Stewart Enterprises, ésta de momento no se ha materializado... Si se
consumara finalmente esa operación, Funespaña se convertiría en la primera empresa
del sector en Europa, pero actualmente parece que la estrategia de la compañía
se centra en crecer en España y en Latinoamérica, donde Funespaña se presenta
regularmente a las distintas concesiones de servicios funerarios.
A pesar de las posibilidades de crecimiento que aún representa la liberalización
del sector en España y la entrada en Latinoamérica y Europa del Este, y de los
logros de Funespaña en materia de ahorro de costes, la cotización del valor no
ha tenido una evolución muy positiva desde su salida a bolsa (se colocó a un precio
de 13,07 Euros por acción en 1998).
Y ello se explica fundamentalmente por las incertidumbres legales a que se ha
visto sometida la empresa en dos frentes: por un lado un supuesto abuso de posición
dominante en Madrid, del que finalmente ha sido absuelta en el 2001 propiciando
una fuerte recuperación de la cotización.
El segundo frente, que tiene que ver con la empresa a través de la cual se gestiona
todo el negocio en Madrid: Funespaña tiene un 49% de su propiedad, que compró
a un precio prácticamente nulo al Ayuntamiento (dueño del 51% restante) en una
operación que hasta Noviembre del 2001 ha estado en los juzgados, pero que finalmente
se ha resuelto y no queda ninún directivo de la compañía
imputado al respecto..
Son muchos los analistas que consideran que Funespaña cotiza hoy con un claro
descuento respecto a su valor fundamental, y señalan la muy baja liquidez del
valor y las ya resueltas incertidumbres judiciales como razones principales del
castigo inversor al valor. Por ello cabe esperar que tras el fin de los problemas
judiciales el valor recupere buena parte del terreno perdido desde su salida a
bolsa.